Un horario de comidas saludable, al estilo de un niño pequeño

1-3 años

Tu pequeña podría actuar como si pudiera hacer cualquier cosa sin tu ayuda, pero en realidad, tu niña necesita de una estructura y una rutina. Desarrollar un horario de comidas y meriendas es una gran forma de ayudar a un niño pequeño a aprender hábitos de comida saludables, y un horario de comidas también le hace la vida más fácil a mamá y papá.

¿Por qué tener un horario?

Una de las cosas más importantes que harás como madre es proveerle alimentos saludables a tu niño pequeño. Pero la crianza con una alimentación saludable no se detiene con solo saber qué darle de comer. Establecer un horario de comidas es igualmente importante para ayudar a tu niño a desarrollar hábitos de comida saludables, como saber cuando su pancita esté llena y cómo disfrutar de las comidas en familia. Sabemos que esto puede ser duro, pero a la larga puede ayudar a evitar pataletas. Además, hacer horarios de comidas y meriendas le dará un sentido de seguridad, porque sabrá que pronto tendrá otra oportunidad de comer.

Ejemplo de horario de comidas para un niño pequeño

El horario de comidas de tu pequeño dependerá de la hora que se levante cada mañana, de cuándo tome su siesta y de la rutina diaria de tu familia. La hora exacta no es tan importante como el asegurarse de que coma a la misma hora cada día. Eso le ayudará a escuchar las señales que le indican que su pancita está llena, le dejará saber que otra merienda o comida vendrá pronto y asegurará de que tenga suficiente hambre (pero no demasiada) durante la próxima comida. La mayoría de los niños pequeños necesitarán tres comidas al día, con meriendas saludables entre comidas. Hacer un horario de meriendas, para que pueda comer cada dos a tres horas es lo ideal.

Ejemplo de horario de comidas:
Desayuno: 7 a.m.
Merienda: alrededor de las 9:30 a.m.
Almuerzo: mediodía
Merienda: 3 p.m.
Cena: 6 p.m.

Consejos para manejar apetitos voraces entre comidas

Si tu niño pequeño te pide algo entre comidas y meriendas, prueba estos consejos:

  • Asegúrate de que le estás ofreciendo artículos de cuatro a cinco grupos de alimentos en cada comida y de dos a tres de cada grupo de alimentos en las meriendas. Este balance saludable les da a los cuerpos de los niños pequeños, la energía que necesitan para durar hasta la próxima comida o merienda.
  • Sirve solo agua entre comidas y meriendas. Comer bocadillos o beber jugo o leche llenarán su pancita, causando batallas a la hora de comer.
  • Trata de distraerle con una actividad divertida—¡podría solo estar aburrido!

Si sigues estos consejos y tu niño pequeño aún pide comida, podría ser hora de ajustar su horario.

Cómo aprovechar al máximo las comidas en familia

Las comidas en familia son el momento perfecto para dar el ejemplo de buenos modales (¡y demostrar cuánto disfrutas comer tus vegetales!), así que saca tiempo para comer en familia al menos una vez al día. He aquí unas cuantas reglas que debes seguir:

  • Siéntense a comer, preferiblemente todos juntos en la mesa. Quita distracciones de la mesa, como televisores y celulares para que tu familia pueda concentrarse en comer.
  • Agua entre comidas. Leche o agua deben ser servidas durante la hora de comida, y el agua es lo mejor para la sed entre comidas.
  • Confía en que tu niño comerá lo que necesita. El hambre de un niño pequeño en crecimiento puede cambiar de comida a comida, por lo que está bien si no come mucho–no morirá de hambre si no come en una ocasión. Solo pregunta calmadamente, “¿Comiste lo suficiente? No vamos a volver a comer hasta la hora de almuerzo,” luego deja que él te guíe.