5 frases que debes descartar a la hora de comer

2-3 años

Han sido parte de la mesa generación tras generación … esas frases típicas que les decimos a nuestros niños durante la hora de comer. “Come un poquito más”. Termínatelo todo”. Cuando nuestros padres las decían, sus intenciones eran buenas, pero algunas de estas frases pueden causar que tu niño ignore sus propias señales de hambre y llenura. Peor aún, pueden causar que se vuelvan quisquillosos al comer, que coman más de la cuenta, armen pataletas y causen otras luchas a la hora de comer.

En vez de seguir los mismos pasos de nuestros padres, tenemos la oportunidad de impactar positivamente la relación de nuestros niños con la comida para toda la vida. Estos consejos apropiados de crianza con una alimentación saludable te ayudarán a cambiar frases anticuadas por mensajes apropiados y hábitos saludables.

1

“Come un poquito más”

Cuando los padres dicen: “No comiste suficiente. Come un poquito más y puedes levantarte de la mesa”.

Los niños piensan: “Estoy lleno, pero Mamá dice que debo comer más. Le haré caso y así podré irme a jugar”. O “No quiero, ¡Voy a armar una pataleta!”

El problema: Tratar de controlar cuánto tu niño come puede ocasionar que coma demás o una lucha de poder.

Mejor intenta hacer esto: Pregúntale, “¿comiste suficiente? Recuerda que no habrá más nada hasta la hora de cenar”. Asegúrate de ofrecerle solo agua hasta su próxima comida o merienda, y aprenderá a comer lo que su cuerpo necesita.

2

“Si quieres postre, termínatelo todo”

Cuando los padres dicen: “Si te lo comes todo, puedes comer postre”.

Los niños piensan: “Estoy lleno, pero si como más, ¡puedo comer postre!”

El problema: Por instinto, tu niño sabe cuánta comida su cuerpo necesita. Sin embargo, cuando hay un postre de por medio, ignorará esas señales de llenura. Los postres y dulces no deben ser prohibidos, pero sí deben ser limitados a una o dos veces por semana (por ejemplo, durante fiestas de cumpleaños o luego de la cena dominical).

Mejor intenta hacer esto: Cuando sea la hora del postre, dale una porción a cada uno, no importa qué o cuánto haya comido tu niño del alimento balanceado que le brindaste.

3

“Si te portas bien, te compraré un helado”

Cuando los padres dicen: “Si te portas bien en la tienda, te compraré helado de camino a casa”.

Los niños piensan: “Me merezco un helado cada vez que me comporto en público”.

El problema: A pesar de que puede funcionar a corto plazo, estás creando un mal hábito a largo plazo que resultará muy difícil de romper. Sobornar a tu niño con postres y dulces le enseña a tu niño a usar los alimentos para lidiar con sus emociones.

Intenta mejor esto: Lee nuestra sección de Consejos para controlar las pataletas sin premios.

4

“Termina tus vegetales y te daré un premio”

Cuando los padres dicen: “Puedes jugar con mi teléfono si te comes tu brócoli”.

Los niños piensan: “Si me como esos vegetales horribles, me darán un premio … “¡Siempre deberían darme un premio cada vez que me como esos vegetales horribles!”

El problema: Recompensar a un niño con tiempo frente a las pantallas, premios, juguetes y otras cosas refuerza la idea de que los vegetales tienen mal sabor y que necesitas tener una recompensa para comerlos. Quieres que tu niño aprenda a comer vegetales porque saben bien y ayudan a su cuerpo a crecer fuerte, no porque puede ver la tele o comer un postre si lo hace.

Mejor intenta hacer esto: Busca nuestros consejos para lograr que tus niños prueben vegetales.

5

“Te prepararé otra cosa”

Cuando los padres dicen: “¿No quieres pollo? Te haré una quesadilla”.

Los niños piensan: “¡Súper! Mamá me hará siempre lo que yo quiera. No tengo por qué probar nada más”.

El problema: No hay razón para que le hagas una comida diferente a tu niño, y eso puede ocasionar que se torne en un niño quisquilloso al comer.

Mejor intenta hacer esto: Haz una comida balanceada para toda la familia. Di, “Esta noche tendremos pollo para cenar. La próxima semana, podemos quesadillas para el almuerzo”.